Páginas vistas en total

sábado, 26 de mayo de 2018

Vulturehead : los sonidos densos de Finlandia


Son pocas las noticias que llegan de la escena musical de Finlandia, y cuando se trata del rock inspirado en el stoner, son aún más escasas. Sin embargo, hasta este rincón del mundo hemos tenido la fortuna con encontrar entre las densas aguas del internet a bandas como Thermate o Elephant Bell; las cuales tienen una misma inspiración pero senderos recorridos en sentido contrario. Pero para esta ocasión, Earthquaker ofrece una tercera opción con un fuerte sonido propio que sorprende desde el primer momento.

Desde el año 2012 se conformó una banda en Helsinki que tomó como fuente de inspiración el stoner Kyuss, los riffs obscuros de Black Sabbath, el fuzz de Truckfighters y las aspereza del groove metal de Pantera para crear un sonido crudo y visceral que muerda y infecta sin piedad. Tras el paso del tiempo e integrantes, el proyecto tomó el nombre Vulturehead para establecerse de manera definitiva.


Con la intención de registrar su primer material, la banda se metió en enero de 2018 al estudio Bomshelter en Örebrö, Suecia bajo las órdenes técnicas de Philip Saxin. Su resultado final fue Into the vulturehead, álbum debut de los finlandeses publicado en abril de manera independiente conformado por seis densos temas basados en la distorsión de los instrumentos, la rasposa voz de su carismático vocalista y melodías intensas de gran fuerza difíciles de asimilar al primer bocado.

Vulturehead está soportado por las poderosas guitarras llenas de fuzz a cargo de Sam Laukkanen y Olli Talsi, el profundo bajo de Jere Kalliokanerva, la cavernaria percusión de Skefe y el vocalista Miq El "Beast" Santos, quien aprovechando su color cercano a Phil Anselmo, le otorga un ingrediente especial a la banda que le permite explorar opciones sonoras distintas a lo hecho por otras bandas de stoner metal.  


Into the vulturehead es una tormenta eléctrica que hace vibrar el suelo con su estruendo. Su riff inicial es una figura poderosa que durante un minuto nos muestra el poder sonoro de la banda y la estridencia que puede alcanzar sin perder un solo momento la claridad de sus líneas melódicas. Tras aquella introducción, los tambores tribales truenan para dar paso a "Desert Inn", un tema arenoso que hace honor a su nombre sin lugar a dudas. Tras aquella granada de arranque, el material nos ofrece una amplia gana de sonidos que varían desde el doom más abismal posible como se escucha en "Into the pit" hasta el rock alternativo que por momentos roza lo más denso del grunge como en "Lonely in the south", aunque su desgarrada voz rompe con cualquier expectativa generada. "No rules" es quizá el tema más digerible gracias a su ritmo acompasado, pero su estribillo nos arranca la calma para volver a rompernos los tímpanos y dejar preparado el terreno para otro viaje por el desierto con el tema que le da nombre a la banda.

El track con el que podríamos distinguir mejor la propuesta sonora de Vulturehead es "Green power", canción que de incio nos ofrece un riff sostenido muy a la escuela de Josh Homme de sus épocas en  Kyuss, pero al escuchar la desgarradora voz de "Beast" todo se transforma en un stoner metal muy denso que bien podría hacer palidecer a cualquier otra banda del género. Cuando el tema alcanza su puente, los finandeses le bajan a la velocidad para crear un breve viaje alucinógeno, pero tras unos segundos, todo se vuelve a convertir en una tormenta de arena que nubla la vista y satura las bocinas.


Para promocionar su álbum debut, Vulturehead compartió un trabajo visual realizado por Timi Kousmanen que nos muestra una versión hecha por la banda de "Green power" directamente en las sesiones de grabación de Into the vulturehead en el estudio Bomshelter, el cual cabe destacar que forma parte de Fuzzorama Records, la disquera de los Truckfighters. El video demuestra de manera clara el poderío del quinteto y su perfecta integración, lo que también nos hace pensar que el disco bien podría haber sido grabado de manera directa en una sola toma.

Vulturehead no ha regalado con su álbum debut un material que refresca lo que hemos llamado stoner metal, que aunque no haya sido algo totalmente nuevo, su concepto sonoro ofrece mayores tonalidades a un género que se le ha enclaustrado en los clichés de rock desértico, el sonido generado a principios de los años noventa y el establecimiento del doom como una opción contra el metal-glam de finales de los ochenta. El resultado que tenemos es un disco desgarrador que clava sus uñas directamente en la carne para arrancarla sin contemplación por medio de la distorsión de los instrumentos y ritmos contundentes que enamoran inmediatamente a quienes buscan sonidos pesados. Den click y compruébenlo por ustedes mismos...

Página de Bandcamp de Vulturehead:
https://vulturehead.bandcamp.com/releases


miércoles, 23 de mayo de 2018

Green Desert Water : la revancha del áspero sonido asturiano


Cuando pasan muchos años para que una banda de gran calidad interpretativa e incendiarios temas propios pueda grabar su primer disco causa un poco de temor por parte de sus seguidores, pero si dicho material es publicado por una disquera internacional, provoca quizá dudas sobre el resultado final. Las expectativas creadas alrededor de la banda asturiana Green Desert Water en su país fueron muy grandes, pero al final del día el resultado no decepciona a nadie; y mejor aún, ha servido de carta de presentación para el resto del mundo. Así que bajamos la aguja sobre el vinilo y permitimos que la música hable por sí misma...

Green Desert Water es un power-trio originario de Oviedo, al norte de España. Su historia se remonta al año 2010 cuando se conformó para crear una banda que rescatara el heavy rock clásico por medio de un hard blues potente, algunos elemento de aquel stoner recuperado en el nuevo siglo y un poco de psicodelia dura que en dicho momento estaba invadiendo al país ibérico. Aquellos primeros esfuerzos se vieron reflejados en su homónimo EP debut de noviembre de 2012, un material que en realidad era un disco de larga duración conformado por seis extensos temas basados en blues eléctrico y suaves melodías oníricas y lisérgicas.


Tras la publicación de su primer disco, la banda se estableció su alineación a partir de la guitarra y vocales de Kike Sanchís, el bajo eléctrico de Juan Arias García y la batería de Javi González, quienes desde 2013 han buscado crear un sonido propio por medio de composiciones ingeniosas y una alta capacidad interpretativa heredera del viejo hard blues electrificado de Jimi Hendrix, Blue Cheer y Led Zeppelin

El trío asturiano se encerró en el Ovni Studio bajo las órdenes de Pablo Martínez Pérez para grabar su siguiente material discográfico, mismo que sería bautizado con el nombre de Solar Plexus, una nueva colección de seis temas trabajados de manera detallada donde la distorsión, el fuzz y el alto volumen se convertiría en su común denominador. El resultado final de este álbum construido tras casi seis años de arduo trabajo y tablas ganadas sobre los escenarios está en un placa maciza hecha a base de temas de gran hechura compositiva, gran imaginación en su interpretación y un gran sonido que golpea los tímpanos del escucha desde su primer segundo pero que permite la apreciación y deleite de cada instrumento. 


En febrero de 2017 fue anunciado que Solar Plexus sería publicado por la reconocida disquera norteamericana Small Stone Records, algo que podría resultar extraño para quienes tan sólo conocían el primer trabajo de Green Desert Water; pero todas las dudas fueron despejadas al escuchar el hard psych contenido en "Open your wings", tema inicial del nuevo material que demuestra el sonido directo del grupo sin perder aquel sabor vintage de hard blues lleno de intensidad y sentimiento derivado del largo trabajo de improvisaciones y jams que poco a poco van construyendo un sonido propio. Tras un breve respiro, un riff adictivo da pie para un track llamado "Chaman" que juega con diversos estilos para terminar en un rock directo que bebe del pop, el funk y el heavy blues bajo la inspiración sonora de aquel Lenny Kravitz del Mama said o Are you gonna go my way; aunque en su puente central escuchamos unas figuras aceleradas que recuerdan a Black Sabbath cuando metía la velocidad a sus obscuras melodías de sus primeras épocas. 

Las seis canciones que ofrece Green Desert Water desde abril de 2018 cuando salió su Solar Plexus permiten disfrutar a una banda bien aceitada que le han sentado de manera excelente los años, pues la placa puede ofrecernos desde ritmos aletargados llenos de rencor mezclados con el sopor melancólico del blues más abismal como en "Souls of the woodland" hasta figuras lisérgicas en tiempos sostenidos inspirados en las múltiples mutaciones del stoner y el hard rock vintage como en el cósmico tema que cierra el álbum y le da nombre. Tras escuchar los más de cuarenta minutos del Solar Plexus, el balance final es que el trío asturiano ha alcanzado su madurez sonora y ha logrado encapsularla en un material poderoso, conciso y lleno de posibilidades melódicas que logran crear un viaje al escucha sin aburrirlo o perderlo en algún instante del paseo.


Green Desert Water ha escogido a "The deepest sea" como su primer sencillo promocional, ya sea por ser el tema más corto del material o ya sea por su infecciosa línea melódica creada a partir de un bajo ahogado en fuzz, los acordes de una guitarra criminal y una batería que no para ni un segundo de golpear los tambores. "The deepest sea" es el track en donde de manera más clara podemos escuchar el encuentro entre el blues eléctrico que sirve de fundamento sonoro de la banda y la fuerza áspera del stoner y el hard psych que logra el despegue definitivo del concepto. Velocidad sostenida para un ácida canción de figura insistente que sacude la tierra mientras al mismo tiempo arranca los pies del suelo para sumergirnos en un fuerte paseo por las neuronas ausentes y extraviadas.


Entre paisajes multicolor y fractales que retan a la imaginación, tres sombras se arman con sus instrumentos para desgarrar los amplificadores. Luces y explosiones se entremezclan con mantos nocturnos y lavas ardientes para reflejarse en las pupilas de quien ose clavarse en las aguas profundas de un océano lisérgico lleno de sonido e imágenes. La aguja corre por los surcos mientras introduce la tóxica sustancia para crear un fuerte encuentro entre audio y visión, una excursión por el interior de una mente alterada, un sueño pesado que trasgrede los límites propios para deambular por lo desconocido.

Solar Plexus está sonando y no ha decepcionado a quien recorre sus pasillos sonoros. Sus tiempos y sus figuras construyen imaginarios dignos de descubrir de manera detenida con la intención de saborear sus múltiples opciones y admirar su capacidad interpretativa como aquella lograda por los clásicos power-trios de décadas pasadas. Así recibimos las ondas contenidas en el más reciente material discográfico de Green Desert Water, pero ahora tendremos que permitir su maduración para valorar si nos encontramos entre uno de los mejores discos hechos en España durante la última década...


lunes, 21 de mayo de 2018

White Diablo : una sobredosis de furia y distorsión


Tras la euforia provocada por el lanzamiento de un material discográfico de una nueva banda conformada por músicos con experiencia en el circuito, todo queda reducido al momento inicial y en pocas ocasiones se tiene la paciencia para permitir la maduración del proyecto y de la propia grabación. Ahora que se está cerrando el ciclo del primer EP del trío tapatío White Diablo, Earthquaker vuelve a dar play a sus tracks para desmenuzarlos y permitirles que hablen por sí mismos.

En septiembre de 2017 fue presentado Overdose, el material debut de un proyecto conformado por ex-integrantes de las bandas de stoner y hard rock mexicanas como Stonefront, Caníbales, The Mia Zapata y Death Plays Guitar. Sin embargo, las primeras noticias que tuvimos de ellos llegaron desde un año antes cuando crearon un perfil de facebook de la banda y comenzaron a colgar fotografías del proceso de composición y grabación del EP, así como sus primeras presentaciones en directo.


Tras una pausa en el camino de los poderosos Death Play Guitar, su baterista Carlos "Ciego" Sevilla y bajista Themo Alonso "King Morla" decidieron darle un giro a su concepto y crear un nuevo sonido que dejara a un lado el hard blues y darle mayor presencia al grunge crudo de los años noventas sin perder su gusto por el stoner. Fue así que se unió al proyecto Thomas Emmanuel, quien había participado haciendo algunas voces en el Ride beyond de Stonefront, material que fue grabado y mezclado por el propio Themo en el ya lejano 2013.

White Diablo tiene una esencia sonora en su estilo que nos recuerda por momentos a Mudhoney y a Kyuss, pero más allá de las comparaciones, el grupo continua lo hecho por King Morla y Ciego en el Superfiction de Death Play Guitar para dar un paso más hacia adelante y construir un rock furioso que ellos mismos han catalogado "para robots enojados". Acordes agresivos, figuras violentas y voces desgarradas a través de melodías aceleradas y sostenidas que truenan las bocinas desde el primer golpe.


En el mes de junio de 2017, White Diablo se metió a una casa abandonada que sirve de guarida al estudio de Favela Records  para grabar con la supervisión técnica y mezcla de Pablo Favela cuatro tracks que serían contenidas bajo el nombre de Overdose. Como su nombre lo dice, el disco es una sobredosis de distorsión y potentes gritos condensados en una grabación poco común, pues en el resultado final podemos escuchar todo el sonido contenido hacia el centro del espectro auditivo para explotar hacia todas direcciones. 

El EP comienza con "L.S.D." (Lost secret dreamers), tema de gran poder que en su linea de bajo nos recuerda por momentos a "Tabla" de Cardiel, pero al pasar los segundos toma su propia personalidad para ofrecernos un equilibrio entre la estridencia y la paciencia para declamar una lírica sobre dimensiones perdidas en la mente. Bajo la misma estética sonora, Overdose transcurre entre las guitarras distorsionadas de Emmanuel, las concretas figuras del bajo eléctrico de Themo y la potencia rítmica de Ciego; entre melodías ásperas que pisan el acelerador para mantener velocidades sostenidas mientras todo se quema alrededor y se desintegra como si saliera de la atmósfera y se enfrentara al cosmos como en "Swing between the lines". Contrario a lo que uno podría esperar, el material también brinda momentos de respiro que son criticados por la propia banda de manera irónica bajo el título de "Autosabotage", aunque la esencia escandalosa jamás abandona al grupo.


Para cerrar este primer ciclo de la banda y preparar el terreno para su siguiente producción discográfica, White Diablo lanzó un trabajo visual a blanco y negro para "Did you see what God just did to us" que muestra a la banda haciendo los juegos vocales del tema mientras sus rostros salen de la obscuridad entre juegos simétricos e instrumentos poderosos. Un feedback se escapa por las bocinas para dar paso a un riff hiriente que logra marcar la melodía tras un fuerte remate de batería. Stoner agresivo sin contemplaciones que golpea directo mientras se queja de la religión y la forma como actúan los hombres ante la idea de Dios. Coraje, ruido y potencia contenidos en una granada de 3 minutos.


"¿Has visto lo que Dios acaba de hacernos? Será mejor que corras y te escondas ahora. Vas a gritar como un cerdo hijo de puta. Esto está cayendo, pero nada puede detenernos. Soy sólo la mano de Dios. Si tienes bien el puño, tendrás que usarlo aunque no está permitido pelear. Si tiene las alas, tendrás que usarlas aunque no esté permitido volar. Yo prefiero caminar mi sendero y nadar en un lago de fuego. Buscas paz pero yo tengo sed de sangre. Soy un gatillo rápido de encontrar, soy una munición de libre albedrío y voy a dispararlo todo y contra todos. Prefiero joder, volar, pelear. Voy a vivir, voy a nadar en fuego, voy a morir..."


El tiempo de Overdose ha terminado, es momento de que White Diablo dé el siguiente paso. Las opiniones sobre este primer trabajo han resultado favorables, pero ahora se requiere tomar impulso para establecer el proyecto y darle la dimensión que requiere. Los cuatro tracks de este primer EP han madurado y demuestran el potencial que tiene el trío tapatío entre manos, aunque hoy es necesario despegar hacia nuevos horizontes que permitan llevar a otras constelaciones el áspero concepto sonoro del demonio blanco... Respira hondo y siente la adrenalina correr por tu sangre!!!


viernes, 18 de mayo de 2018

Bahboon : el proyectil stoner japonés


En ocasiones anteriores, Earthquaker ha escrito sobre la cultura japonesa y sus procesos de imitación como una forma de emular a los maestros con la intención de obtener reconocimiento y construir una base para desarrollar lo propio. La música no se escapa de esta lógica, y tenemos en importantes bandas como Church of Misery, Acid Mother Temple y Eternal Elysium grandes ejemplos de perfectas copias sonoras que logran despegar y crear su propuesta propia. 

A finales de 2014, un proyecto de grabación realizado en Cambrige, Inglaterra terminó en la conformación de una banda de músicos japones radicados en Tokio. Bajo el nombre de Bahboon, el grupo compuso un material que mezclaba el stoner entendido bajo la lógica de desértica de Kyuss, Queens of the Stone Age y Truckfighters con un ligero toque el punk, que va desde la escuela clásica de Sex Pistols y Ramones hasta su fusión con el rock noventero de NOFX y The Offspring. En primera instancia podría parecer extraño dicho encuentro, pero el resultado obtenido en su debut Good night publicado en feberero de 2015 nos demuestra la capacidad de aprendizaje de sus influencias musicales y la imaginación necesaria para proponer cosas diferentes.


Bahboon está conformado por  el guitarrista y vocalista Shohey Suyama, el bajista Yasuhiro Shimizu y el baterista Chihiro Takahashi; músicos todos con experiencia gracias a su paso por bandas como The Beatmoss y Peaky SALT, ambos proyectos orientados hacia el rock pop y alternativo. Aunque el trío japones comenzó a trabajar en diversas maquetas desde principios de 2013, no fue hasta la publicación de Good night cuando el proyecto se estableció hacia una idea definida.

En julio de 2016 presentaron Super science, un material dividido en dos partes que juega sonoramente con el hard psych cósmico y líricas que hablan sobre agujeros negros, aunque el disco pasea misteriosamente por baladas pop introspectivas como en "Sirus", tema que cuenta con la participación de la vocalista RISA. El sabor ácido y onírico del material nos remite a un grupo que gusta de la experimentación con la intensión de expandir sus posibilidades estéticas hacia lugares insospechados.

Sin embargo, Bahboon se colocó directamente en la palestra del stoner internacional gracias a la presentación de su tercer material en febrero de 2018 titulado Genjin attack, un disco áspero que guarda un mismo estilo sonoro que logra construir un álbum macizo que rasga las bocinas y atina un golpe certero. Sus guitarras distorsionadas rompen el silencio mientras encuentran eco en las profundas líneas de bajo, aunque los riffs impredecibles que sólo con el seguimiento a los grandes maestros de Black Sabbath se pueden crear logran ampliar el panorama hacia diversas melodías más allá del cliché del género.

Genjin attack arranca con una figura asesina heredera del hard rock clásico y los primeros pasos del doom setentero para demostrarnos su capacidad para sacudir la tierra con notas crudas y melodías realmente infecciosas. "No carb" nos sumerge en las aguas pantanosas del rock macizo sin concesiones, pero cuando escuchamos "Mitsume" sentimos la vibra vintage que solamente los japoneses han logrado rescatar de las bandas clásicas de principios de los años setentas. Bahboon rescata "Invader seventeen", canción con la que abrían su álbum debut, aunque para esta ocasión le imprimieron una mayor fuerza que los acerca aún más a la esencia del rock desértico. Por si ello fuera poco, la banda nos ofrece sonidos alternativos como en la energética "Jinjah Dungah" con sus maravillosos contratiempos de batería o "Doppo" con su línea de guitarra afilida que se incerta directamente con el rock convencional hecho en Occidente en la última década. 


A pesar de la versatilidad alcanzada por la banda en Genjin attack dentro del esquema del stoner desértico, quizá el mejor momento del disco se encuentra en "Word bullet", un concreto proyectil sonoro que contiene todos los elementos fundamentales de su género: guitarras rasposas de velocidad constante que emulan a un V8 corriendo sobre el ardiente asfalto de alguna carretera olvidada a la mitad de las dunas, un bajo envolvente que logra crear los efectos alucinantes del sol desértico y una batería seca que no deja de golpear un solo segundo. Como arena entre las manos, el tiempo pasa a toda velocidad mientras la melodía se filtra por los poros hasta infectar la sangre irremediablemente.


El ritmo stoner clásico de nota insistente e hipnóptica de "Word bullet" se distingue por su nota insistente que remata cada cuatro compases con una figura descendente que repta como serpiente sobre la arena. Su voz grave y monótona termina desgarrándose al final del tema en un orgasmo explosivo. Bahboon ha logrado crear una pequeña joya desértico gracias a las posibilidades de los estudios de grabación, sin embargo la propia banda a presumido su calidad interpretativa sobre los escenarios con un video grabado en Shinjuku, Tokio a finales del año pasado en su canal de YouTube.


Nuevamente Japón nos ofrece una muestra más de lo que es capaz de hacer musicalmente, así que ahora nos toca a nosotros acercarnos a la amplia oferta sonora creada en el país del sol naciente. La tendencia por recuperar los viejos sonidos del stoner noventero han alcanzado al lejano oriente, pero gracias a la capacidad que tiene dicha cultura por asimilar y ofrecer nuevas visiones ha logrado crear un álbum de gran calidad como el Genjin attack del trío radicado en Tokio. Bahboon ha lanzado su granada auditiva, ahora es el momento de permitirle su explosión...


miércoles, 9 de mayo de 2018

Oh Sees : cuando el orco se volvió ruidoso


Desde hace varios meses, México se ha convertido en un destino obligado a visitar por las distintas bandas de hard psych, garage, proto-doom y stoner del mundo. Gente de renombre como Radio Moscow, Kadavar, The Black Angels, Red Fang o 1000mods se han presentado en las últimas semanas, demostrando que en este país existe una gran legión de seguidores dispuestos a pagar un boleto para ver a sus grupos favoritos y pasar un buen rato de música y diversión.

En el marco del Festival Hipnosis 2018, evento organizado por la revista Indie Rocks! y la promotora Major Tom, el próximo sábado 19 de mayo se presentará la banda norteamericana Oh Sees para compartirnos su Orc, un álbum multifacético que demuestra todas las posibilidades sonoras del cuarteto californiano por medio de una áspera guitarra distorsionada, un profundo bajo envolvente y una bien definida combinación de dos baterías que juegan con la sincronización. 


La historia de la banda se remonta al año 1997 cuando el guitarrista y vocalista John Dwyer comenzó a grabar diversas grabaciones experimentales de forma casera bajo el nombre de Orinoka Crash Suite (OCS), grabando varios materiales en formato de dúo (guitarra-batería). Poco a poco fue creciendo el proyecto hasta consolidarse en 2018 como cuarteto al integrarse Brigid Dawson, Petey Dammit y Mike Shoun, encarnación del proyecto conocida como Thee Oh Sees que utilizó la psicodelia, el garage y el punk para establecer un sonido definido por medio de la explosión sonora y la intensidad melódica que lleva hasta la hipnosis.

Tras la ruptura de esta alineación a finales de 2013, John Dwyer comenzó a reconstruir su proyecto por medio de su unión con el bajista Tim Hellman, siendo hasta 2015 con el ingreso de los bateristas Dan Rincon y Ryan Moutinho que la banda encontró su estabilidad; pero la salida de éste ultimo a finales de 2016 provocó la entrada de Paul Quattrone y una revisión del estilo de la banda. Con la intensión de recuperar el sonido que los identificó al principio, Dwyer invitó a participar a Brigid Dawson en algunos temas de su siguiente disco y rebautizó al grupo como Oh Sees.


El decimonoveno disco del proyecto liderado por John Dwyer fue presentado a finales de agosto de 2017 con el título de Orc a través de la disquera Castle Face Records, material discográfico compuesto por diez temas que logra llevarnos a diversas atmósferas por medio de distintos géneros musicales y el apoyo de varios productores e ingenieros de sonido como Eric Bauer (técnico de sonido de Ty Segall, Sic Alps y White Fence), Enrique Tena y el propio Ty Segall, el inquieto baterista de Fuzz.  

Orc podría resultar desconcertante para quien escuche por primera vez lo hecho por Dwyer y compañía, pero finalmente termina siendo una placa que repasa lo hecho por el guitarrista durante sus veinte años de experimentos sonoros. El disco nos lleva por los parajes del pop electrónico a través de la participación de Brigid Dawson en "Nite Expo" y "Cadaver dog", temas caracterizados por los atmosféricos teclados y los tenues coros femeninos. Sin embargo, el disco de Oh Sees contiene las ruidosas granadas dispuestas a explotar los tímpanos como en "Animated violence", los paseos cósmicos de "Jettisoned", la ácida y corrosiva psicodelia de "Drowned beast", los experimentos eléctricos de "Paranoise" o infecciosas melodías como en "Keys to the castle" con sus guitarras venenosas, las baterías haciendo contratiempo como lo hace King Gizzard and the Lizard Wizard y un largo viaje de teclados con sesgo progresivo que logra dejarnos sin gravedad en algún punto olvidado del universo.


Orc arranca de manera furiosa con "The static god", salvaje tema desbocado que corre para no ser alcanzado jamás. Mientras las baterías golpean sin piedad a una velocidad sostenida, el bajo construye una base sonora concreta que permite a la guitarra crear insistentes e interesantes ruidos que logran sorprendernos. Por instantes escuchamos uno que otro efecto cósmico que nos trae a la memoria las místicas cuerdas galácticas de "2000 light years from home" contenida en el Their satanic majesties request de The Rolling Stones, pero aquí son hechas únicamente por la guitarra de  John Dwyer. Su lisérgica lírica pregunta una y otra vez cómo son las cosas teniendo como telón de fondo un campo de batalla mientras se hace referencia sádica sobre látigos y azotes. Una verdadera locura contenida en cuatro minutos frenéticos!!


La experiencia de vivir el Orc de Oh Sees en vivo es alucinante gracias a su alto volumen, su intensidad interpretativa y la locura dirigida por Dwyer sobre el escenario. La banda puede crear atmósferas etéreas que levantes los pies de la tierra como puede sacudir sus cimientos por medio de acordes insistentes llenos de fuerza y furia. Baile y viaje son los elementos asegurados en sus presentaciones, pero si aun les queda alguna duda al respecto, les compartimos una versión en vivo de "The static god" para que sepan lo que le espera experimentar a la Ciudad de México...


El lunes pasado fue liberado el cartel del Festival Hipnosis 2018 que se llevará acabo en el mes de octubre con gente como King Gizzard and the Lizard Wizard, Wooden Shjips y Allah-Las. Para ir preparando el cuerpo para aquel día, vivamos a Oh Sees y su locura sonora en el Foro Indie Rocks! el próximo sábado 19 de mayo, quienes serán acompañados por los sonidos garage de Nelson y Los Filisteros, el psych punk de Sgt. Papers y la psicodelia lo-fi de Psionicos...


lunes, 30 de abril de 2018

Vvlva : la nueva joya del vintage alemán


Un tétrico teclado entona una melodía creada siglos atrás para construir a su alrededor una atmósfera de misterio y atención. Mientras escuchamos por las bocinas la "Toccata and fugue in D minor" de Bach en un lisérgico órgano, sin previo aviso, varios instrumentos eléctricos aparecen en la escena para golpear con su fuerza y sacudir el alma de aquel osado oyente. La intensidad penetra el cuerpo para transportarlo a un pasado donde el rock rompió sus propias cadenas para experimentar con otros géneros hasta crear verdaderas obras de arte. No, lo que estamos escuchando no se hizo en 1970... estamos en 2018 y una nueva banda alemana regresa en el tiempo para componer su álbum debut, un material revival que sin lugar a dudas se convertirá en un clásico instantáneo.

Las aguas del río Meno bañan a la pequeña Aschaffenburg, una localidad que forma parte de la zona metropolitana de Frankfurt. A los pies de su imponente castillo de Johannisburg, el vocalista Tobias Ritter decidió crear un nuevo proyecto sonoro inspirado en todos aquellos sonidos que confluyeron a finales de los años 60 luego de ser parte por muchos años de Orcus Chylde, referente del hard rock vintage alemán. Bajo el sugerente nombre de Vvlva, encontramos a un multifacético quintento que de manera inmediata se inserta dentro del movimiento de retro-rock gestado en Alemania en los últimos años con Heat,  Wedge, Wucan, Willow Child, Pottwal y Mountain Witch.


Para la nueva banda de Ritter, a mediados de 2015 el vocalista comenzó a buscar excelentes músicos hasta que finalmente se encontró con los mágicos teclados Christian Karl, la hiriente guitarra de Philipp Muschal, el impresionante bajo eléctrico de Dr. Michael Hock y las poderosas percusiones de Johannes Seidel. El resultado final de varios experimentos sonoros es un combo que hace encontrar la acidez psicodélica en su vertiente más cruda, los primeros instantes del heavy metal heredero del hard blues sesentero, además del kraut rock con sus omnipresentes teclados progresivos. 

En mayo de 2016, Vvlva presentó un EP llamado Shaking bones con tres canciones donde bien podíamos escuchar su propuesta musical donde las atmósferas multicolor del hard psych logran una irónica sensación de teatralidad y rock directo. Este material sirvió de plataforma para que finalmente el grupo fuera firmado con la intensión de publicar su álbum debut por la mítica disquera World of Sound, etiqueta que ha tenido bajo sus filas a los neerlandeses de The Machine, a los alemanes Samsara Blues Experiment, o a los españoles Prisma Circus.


Bajo la supervisión técnica de René Hofmann, Vvlva entró a grabar a los estudio Lui Hill en febrero de 2017 lo que finalmente se convertiría en Path of virtue, el primer álbum del quinteto alemán que finalmente fue publicado hasta un año después. Entre sus surcos escuchamos el tributo más fiel al hard rock europeo de aquella escuela ahogada en teclados como Uriah Heep o el primer Deep Purple, aunque su esencia progresiva de inspiración tecnológica y espacial como sólo los alemanes lo pueden hacer es innegable. Pero lejos de lo que podríamos esperar, el disco nos lleva por distintos parajes muy lejos del cliché del hard rock revival. 

Path of virtue arranque con su confesión kraut llamada "Black sands", aunque la esencia del tema sea un hard blues intenso e inquietante. Para romper con cualquier prejuicio, Vvlva nos receta enseguida un tema de rock funky bastante pegajoso gracias a sus percusiones y su guitarra fuzz y wah con el nombre de "Motel floor". Tras estos dos temas iniciales, en el álbum nos podemos encontrar cualquier cosa: desde el imparable hard psych  de "Dieb der seelen" con su inagotable tormenta de notas hasta la suave balada con aires folk de "Second voice", pasando por la distorsionada "Cause & effect", la introspectiva Cryptic faith de profunda instrumentación o la rebuscada "Adam's owe" rescatada del Shaking bones EP.


Vvlva escogió como single de su álbum debut el tema que le da nombre. Un ácido vals se filtra por las bocinas de manera onírica, aunque una guitarra ahogada en wah quiebra el ambiente para dar paso a un ritmo infeccioso entrecortado que de manera inmediata ingresa a la sangre para enfermarla. Cuando el tema llega a su estribillo, los instrumentos se integran en una melodía que logra hacer despegar los pies de la tierra a cualquiera mientras llevas el tiempo con las palmas, pero por si ésto fuera poco, la banda nos sumerge en un abismo de misterio gracias a su puente musical de percusiones tribales y un duelo impresionante de proporciones cósmicas entre la guitarra y los teclados. En un poco más de cinco minutos, el quinteto bávaro logra condensar la gran variedad de sonidos que conforman su estilo. 


Bajo una estética vintage como sería de esperar, Vvlva nos ofrece el trabajo visual que acompaña a "Path of virtue". Entre filtros de múltiples colores observamos a la banda sobre los escenarios demostrando lo que saben hacer, mientras los amplificadores expulsan la música y las cervezas sirven de gasolina para los intérpretes. Alucinantes sonidos acompañados de imágenes penetrantes y la fuerza interpretativa de una banda mágica que, aunque parezca irónico, refresca la escena del retro hard rock alemán.


Si existía alguna duda de la calidad de lo que se hace en Alemania, y sobre todo en Bavaria, nuevamente surge otra banda que nos acierta otro golpe directo a la cara para hacernos besar el cielo por medio de un hard psych cósmico realmente mágico. Los ocho temas del Path of virtue de Vvlva logran transportar al escucha a diversas dimensiones sin caer en la repetición gracias a la gran imaginación de sus figuras, el encuentro de las insistentes melodías que crean composiciones que se bifurcan en la primera oportunidad que tienen y la impresionante capacidad interpretativa de sus integrantes. Atención, porque Vvlva puede convertirse en el próximo referente del hard rock vintage de Alemania...



sábado, 28 de abril de 2018

Risin Sabotage : Ucrania bajo el miedo, el cosmos y la muerte


Ya desde hace varios años ha existido una explosión musical que ha buscado el renacimiento de algunas ramas del gran árbol de rock, logrando en la última década la publicación de múltiples discos de heavy psych, proto-doom, grunge, heavy metal y stoner alrededor del mundo. Los medios de comunicación, y especialmente Internet, ha logrado derribar las barreras de la distancia; pero ahora nos encontramos ahogados bajo la inundación tras la ruptura del dique que contenía las aguas de todas aquellas propuestas que han tenido con la explosión tecnológica la oportunidad de grabar y difundir sus materiales sonoros.

Como en cualquier expresión artística, existen obras que emergen gracias a su calidad estética, su esfuerzo por construir un estilo definido y por su imaginación por refrescar un género por demás establecido. Así es como llegamos a encontrar a Risin Sabotage, una banda originaria de Ucrania que poco a poco va ganando terreno propio a base de un stoner  que hace confluir dos de sus tendencias fundamentales: el ruido lisérgico del hard rock y la psicodelia de finales de los años 60's que pedía permiso para besar el cielo con el sonido desértico y distorsionados característico de la escena californiana de los años 90's.


Risin Sabotage nació a principios de 2015 tras el encuentro de cuatros jóvenes que deseaban explotar bocinas con temas oníricos que por momentos te podían elevar al cosmos como también podía dejarte abandonado en el vacío espacial. El cuarteto ucraniano nos ofrece las baterías secas de Igor Nediuzhyi, la áspera guitarra de Vitya Panchishko, el abismal bajo de Valery Skorzhenko y la poderosa voz de Kirill Chepilko, cuatro almas que juntas construyen una magia especial que al primer acorde logran el despegue de cualquiera.

Casi de manera inmediata, la banda de Kiev publicó su homónimo álbum debut donde se podía escuchar una colección de aletargados temas de fuerte sonido con una clara influencia psicodélica. La esencia del material estaba en la potencia del fuzz rompiendo el silencio, lo que dejó sentadas las bases de su propuesta sonora; sin embargo el lanzamiento de su single "Boundless void" a finales de 2015 arrastró al grupo a los obscuros abismos del doom sin olvidar lo alcanzado unos meses antes.


Las siguientes noticias de Risin Sabotage llegaron hasta marzo de 2017 con la publicación de su segundo disco titulado Planet dies, material con una austera producción técnica pero con una energía cósmica suficiente para colocarse como referencia obligatoria del ruidoso género en su país junto con Stoned Jesus. Con tan sólo cinco tracks, Planet dies recupera el espíritu de la improvisación del hard blues sesentero para inyectarlo al stoner más ácido posible, combinación ideal que logra trasladar al escucha a galaxias lejanas para comprender el sentido de la vida y la muerte.

La falta de calidad técnica del segundo disco de Risin Sabotage, lejos de demeritar su calidad interpretativa, provocó una sensación de honestidad frente a su estilo sonoro y un reconocimiento a las composiciones por sí mismas y no por lo construido en el estudio de grabación. Planet dies es un denso viaje por el universo que pretende reflexionar sobre la existencia del ser humano en la inmensidad espacial y su dependencia a su estrella que le sirve de hogar. 


Luego de publicar en octubre de 2017 un tema recuperado de su debut en versión en vivo, el cuarteto ucraniano presentó en marzo de 2018 un nuevo single llamado "Serpent",  un tema impresionante que habla sobre las dudas que corroen el alma de los hombres al enfrentarse al carácter irremediable de la muerte. El track de tan sólo dos minutos y medio fue grabado en el estudio Broken Bricks bajo la supervisión técnica de Max Tovstiy y se encuentra editado para su distribución digital por Robust Fellow Prods. 

La diferencia de producción entre Planet dies y el single "Serpent" es abismal, pues la profundidad que alcanza el sonodo nos permite imaginar a una voz que nos habla desde el interior del cuerpo frente la ansiedad provocada por el fin que se acerca. La distorsión de los instrumentos crean el efecto desgarrador de un abismo que nos traga a su interior, pero cuando llegamos al breve solo de guitarra nos encontramos con una ácida figura que se diluye ante los tímpanos como si se tratara de una vaporosa imagen que se escapa de nuestra atención. Sin embargo, de manera irónica, el tema nos atrapa de manera inmediata gracias a la infecciosa figura de su línea melódica y el juego del bajo que logra soportar la intensidad mientras la batería nos logra regresar a la realidad.


"La gente era salvaje con carne en sus dientes. En lugar de rascacielos sobre ellos sólo había montones de techos colgado del cielo y el número de colmenas aumentaba. El maestro quemó las escrituras pero esperaba que estuviera equivocado, tan asustado por la verdad que estuvo en silencio por mucho tiempo, luchando por esforzarse para cada ser vivo regrese de donde ha venido. Una serpiente de dos cabezas exprime mi cuello, los murciélagos se comen mi sangre llevándome de regreso..."

Hay países en donde su cultura musical los ha llevado a construir florecientes escenas dentro de géneros específicos, pero ello nos hace olvidar lo que se hace en otros lugares donde el rock no figura como uno de sus principales tendencias estéticas. Risin Sabotage rompe con el prejuicio y nos demuestra como un concepto sonoro puede tener distintas posibilidades desde una perspectiva distinta. Aquí está la propuesta y sólo basta darle la oportunidad...

Página de Bandcamp de Risin Sabotage:
https://risinsabotage.bandcamp.com/track/serpent